domingo, 8 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
Programa de Cuaresma- 2da Parte- Mes de Marzo

1 de Marzo: Fiesta del Señor de la Amargura
12:00 pm Solemne Misa de Fiesta en el atrio del templo de Santa Ana de Paucarpata
4:00 pm Vía crucis con el Señor del Gran Poder en el Monasterio de Santa Rosa
Triduo en Honor a Nuestro Padre San José
7:00 am Misa de Fiesta en el Monasterio Santa Rosa
7:00 pm Misa de Fiesta en la Parroquia San Antonio Abad
viernes, 6 de marzo de 2009
Evangelio del II Domingo de Cuaresma
En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados. Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: "Este es mi Hijo amado; escúchenlo". En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos. Cuando bajaba de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de ´resucitar de entre los muertos´.
Meditación:Aquel día Jesús subió al monte para orar. La oración ocupaba un lugar primordial en su vida terrena. ¿También nosotros le damos un lugar especial a la oración? El evangelista nos dice que Jesús se transfiguró mientras se encontraba en diálogo íntimo y profundo con el Padre. De igual modo, del coloquio confiado con Dios, deriva la gracia que nos transforma y configura con Él. Pero esto sólo puede tener lugar si escuchamos a Cristo fielmente. Nuestra sociedad, con las numerosas oportunidades de comunicación, nos hace correr el riesgo de quitarle el espacio al recogimiento, hasta el punto de hacernos incapaces de reflexionar o de rezar. En realidad, sólo en el silencio se logra escuchar en lo íntimo de la conciencia la voz de Dios. Escuchemos a Dios, ya sea a través de las Sagradas Escrituras, por medio de los acontecimientos de la vida, tratando de leer en ellos los mensajes de la Providencia. Escuchémosle en los hermanos, en quienes el mismo Jesús nos pide un amor concreto. Escuchar a Cristo y obedecer su voz: que este sea el programa de nuestra Cuaresma.
Reflexión apostólica:Somos apóstoles de Jesús en la medida que estamos unidos a Cristo por la gracia y nos identificamos con Él. La exigencia del apostolado nace desde el amor que cada uno tenga por Cristo. Predicar el Evangelio no es una tarea más al lado de muchas, ¡es lo que debe polarizar toda nuestra vida!
Propósito:Esforzarme hoy por escuchar la voz de Dios en mi conciencia.
Diálogo con Cristo:No permitas, Jesús, que limite mi vida de unión contigo ni mi apostolado a unas horas, a unos escasos tiempos libres, porque entonces terminaré olvidándome de ti. Haz que toda mi vida sea una ocasión para orar, para entregarte a los demás, es decir, para acelerar la llegada de tu Reino.
lunes, 2 de marzo de 2009
Gracias Señor...Gracias Madre...Estación de Penitencia 2009
Acto seguido se tuvo las Palabras de agradecimiento del Hno: Miguel Angel Melendez Llaza, Presidente de la Hermandad del Cristo de la Caridad.
Las fotografías de la Procesión se publicarán durante toda la cuaresma.
domingo, 1 de marzo de 2009
Evangelio del I Domingo de Cuaresma
Meditación:
Reflexión apostólica:El Espíritu Santo es el verdadero protagonista de nuestros esfuerzos apostólicos. Él es quien nos ayuda a superar los temores, las reticencias, el miedo a la entrega, el respeto humano. Él nos da su gracia para abandonar esquemas apostólicos que no son eficaces. Él abre nuevos caminos, Él nos comunica la fuerza para predicar el Evangelio. Seamos dóciles instrumentos del Dulce Huésped del alma.
Propósito:Escuchar las inspiraciones del Espíritu Santo para que Él me prepare a celebrar la Pascua con un espíritu renovado.