viernes, 14 de enero de 2011

1 año de trabajo y bendición.....Jesus Cautivo.blogspot




Desde aqui les enviamos un saludo muy fraterno a nuestros hermanos de: Jesus cautivo.blogspot

Ha pasado un año lleno de muchos reportajes y anecdotas.



Un año en el que llevaron nuestras tradiciones a un campo que muy pocos han incursionado: la Web.

Ahora queda seguir adelante y con muchas ganas.





Pronto vendran nuevas festividades y estamos seguros las conoceremos por medio de esta pagina hermana.





Le hacemos presente un saludo especial al Hno: Humberto Araujo Vega, quien lleva a cabo la administracion de este Blog de Jesus Cautivo. Le deseamos lo mejor y lo instamos a seguir adelante con nuevos retos.

Asimismo les mandamos el saludo especial de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, Señor de la Caridad, San Juan Evangelista y Santa Maria Magdalena; el Equipo de "Siempre con María", los priostes de Nuestra Madre, y demas grupos que pertenecen a nuestra sede.

Papa Juan Pablo II será beatificado el 1ero de Mayo de este año


Despues de mas de 25 años, Juan Pablo II y Nuestra Señora de Chapi se encontrarán.
Quizás no sea en tierra Arequipeña, pero será en el cielo.

Pues, cuando en todo el mundo se celebre la Gran Solemnidad de la Divina Misericordia y en nuestra Querida Arequipa: a la "Mamita de Chapi", en el cielo se dibujará la sonrisa de Juan Pablo II, proclamado por primera vez como Beato de la Iglesia Católica.

Damos gracias a Dios que nos permitió tener en nuestra tierra a Juan Pablo II, quien se postró a los pies de la Mamita de Chapi, proclamandola como Reina y Madre de Arequipa.

Ahora ella lo recibe con inmensa alegría entre sus hijos Beatos.

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La ceremonia de beatificación de Juan Pablo II tendrá lugar el próximo 1 de mayo, después de que Benedicto XVI haya firmado este viernes el decreto de beatificación, presentado por el Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato. Así, según ha declarado el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, la ceremonia de beatificación se celebrará el 1 de mayo de 2010, día de la Solemnidad de la Divina Misericordia.

La firma del Papa era el único paso que faltaba para dar «luz verde» a la beatificación de su predecesor, después de que los 30 purpurados y obispos que forman parte de la Comisión de este dicasterio aprobara el pasado miércoles un milagro por intercesión de Juan Pablo II.

Se trata de la curación de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padecía desde 2001 la enfermedad de párkinson, la misma que sufrió Juan Pablo II en sus últimos años. La religiosa superó, dos meses después de la muerte del Papa en abril de 2005, todos los síntomas del párkinson de forma "inexplicable" según las autoridades médicas de la comisión de beatificación.

La hermana Marie Simon ha sido la pieza clave para el proceso de beatificación del antecesor de Benedicto XVI. El milagro de la hermana Marie Simon, atribuido a Juan Pablo II, sufrió un parón en el mes de marzo del año pasado, cuando uno de los médicos externos consultados por el dicasterio sostuvo que el milagro no estaba suficientemente documentado. Sin embargo, el cardenal Angelo Amato señaló entonces que "había suficientes milagros" catalogados, un total de 251 atribuidos al antiguo Papa y que el proceso de beatificación seguía adelante, aunque finalmente el milagro de la curación del párkinson de la hermana Marie dio buenos resultados y fue considerado por la comisión de expertos como válido para continuar el proceso.

Un segundo milagro para la santidad
El 13 de mayo de 2005, el mismo Benedicto XVI anunciaba en la Basílica de San Juan de Letrán el inicio del proceso de beatificación de su predecesor, que comenzó oficialmente el 28 de junio de 2005, dos meses después del fallecimiento del Pontífice, gracias a la dispensa concedida por Benedicto XVI para que la causa pudiera empezar sin necesidad de esperar a los cinco años de rigor que deben transcurrir entre el fallecimiento de una persona y el comienzo de su causa.
Esta dispensa fue concedida también por Juan Pablo II para beatificar a la Madre Teresa de Calcuta, cuyo proceso comenzó menos de dos meses después de su fallecimiento y que fue beatificada seis años después, en octubre de 2003.


El sacerdote polaco Slawomir Oder fue nombrado por Benedicto XVI como postulador de la causa de beatificación de Juan Pablo II y se inclinó por la curación de la religiosa francesa como el milagro que decidiría si el llamado 'Papa viajero' sería elevado a los altares. Juan Pablo II fue nombrado 'Venerable' y reconocidas sus virtudes heroicas el 19 de diciembre del año 2009, el primer paso para el proceso que le llevará a los altares. Después de su beatificación, será necesario un segundo milagro para que sea declarado definitivamente como "santo" y entrar así en la lista de los santos de la Iglesia.





Fuente: http://www.abc.es/20110114/sociedad/abci-juan-pablo-beatificacion-201101141110.html

jueves, 13 de enero de 2011

Un nuevo año....una nueva misión con ilusión...

El nuevo Año empezó y con su llegada nos dimos cuenta que llevamos mas de dos años en el aire.
Y con mucha satisfacción vimos pasar delante de nosotros muchos Eventos y Solemnidades que tratamos de cubrir y llevarles a Uds. las vivencias.




Ahora en un nuevo año, renovamos nuestro propósito de llevarles a todos y cada uno de Uds. los sentimientos, preparativos, festejos, procesiones, Misas Solemnes y todo lo que hace de nuestra querida Arequipa: "una Roma".




Ahora estamos nuevamente en el Tiempo Ordinario, pero el aroma del incienso con el que "adoramos a nuestro Niñito" aun queda en el aire y el recuerdo, pues en menos de lo que pensemos y nos demos cuenta, este incienso se quemará nuevamente pero ya no será delante del "Niñito" sino delante de nuestro "Cristo" o Nuestra Madre Santisima para implorarle nos perdone nuestras faltas......porque es verdad que en menos de lo que nos demos cuenta....será otra vez Cuaresma.




Nuevamente saldrá de nuestro corazón la plegaria que como alarido de la noche hará sonar las campanas en un triste redoble, anunciando que Cristo ha muerto por nosotros pero Resucitará.




Otro de los grandes misterios de Fe que nos da nuestro Señor.




jueves, 30 de diciembre de 2010

Fiesta de San Juan apostol



Juan, hijo del Zebedeo
Benedicto XVI, audiencia general, 5 de julio, 2006
Zenit.org

Queridos hermanos y hermanas:
Dedicamos el encuentro de hoy a recordar a otro miembro muy importante del colegio apostólico: Juan, hijo de Zebedeo, y hermano de Santiago. Su nombre, típicamente hebreo, significa «el Señor ha dado su gracia». Estaba arreglando las redes a orillas del lago de Tiberíades, cuando Jesús le llamó junto a su hermano (Cf. Mateo 4, 21; Marcos 1,19). Juan forma siempre parte del grupo restringido que Jesús lleva consigo en determinadas ocasiones. Está junto a Pedro y Santiago cuando Jesús, en Cafarnaúm, entra en casa de Pedro para curar a su suegra (Cf. Marcos 1, 29); con los otros dos sigue al Maestro en la casa del jefe de la sinagoga, Jairo, cuya hija volverá a ser llamada a la vida (Cf. Marcos 5, 37); le sigue cuando sube a la montaña para ser transfigurado (Cf. Marcos 9, 2); está a su lado en el Monte de los Olivos cuando ante el imponente Templo de Jerusalén pronuncia el discurso sobre el fin de la ciudad y del mundo (Cf. Marcos 13, 3); y, por último, está cerca de él cuando en el Huerto de Getsemaní se retira para orar con el Padre, antes de la Pasión (Cf. Marcos 14, 33). Poco antes de Pascua, cuando Jesús escoge a dos discípulos para preparar la sala para la Cena, les confía a él y a Pedro esta tarea (Cf. Lucas 22,8).

Esta posición de relieve en el grupo de los doce hace en cierto sentido comprensible la iniciativa que un día tomó su madre: se acercó a Jesús para pedirle que sus dos hijos, Juan y Santiago, pudieran sentarse uno a su derecha y el otro a su izquierda en el Reino (Cf. Mateo 20, 20-21). Como sabemos, Jesús respondió planteando a su vez un interrogante: preguntó si estaban dispuestos a beber el cáliz que él mismo estaba a punto de beber (Cf. Mateo 20, 22). Con estas palabras quería abrirles los ojos a los dos discípulos, introducirles en el conocimiento del misterio de su persona y esbozarles la futura llamada a ser sus testigos hasta la prueba suprema de la sangre. Poco después, de hecho, Jesús aclaró que no había venido a ser servido sino a servir y a dar la vida en rescate de la multitud (Cf. Mateo 20, 28). En los días sucesivos a la resurrección, encontramos a los «hijos del Zebedeo» pescando junto a Pedro y a otros más en una noche sin resultados. Tras la intervención del Resucitado, vino la pesca milagrosa: «el discípulo a quien Jesús amaba» será el primero en reconocer al «Señor» y a indicárselo a Pedro (Cf. Juan 21, 1-13).

Dentro de la Iglesia de Jerusalén, Juan ocupó un puesto importante en la dirección del primer grupo de cristianos. Pablo, de hecho, le coloca entre quienes llama las «columnas» de esa comunidad (Cf. Gálatas 2, 9). Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, le presenta junto a Pedro mientras van a rezar al Templo (Hechos 3, 1-4.11) o cuando se presentan ante el Sanedrín para testimoniar su fe en Jesucristo (Cf. Hechos 4, 13.19). Junto con Pedro recibe la invitación de la Iglesia de Jerusalén a confirmar a los que acogieron el Evangelio en Samaria, rezando sobre ellos para que recibieran el Espíritu Santo (Cf. Hechos 8, 14-15). En particular, hay que recordar lo que dice, junto a Pedro, ante el Sanedrín, durante el proceso: «No podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído» (Hechos 4, 20). Esta franqueza para confesar su propia fe queda como un ejemplo y una advertencia para todos nosotros para que estemos dispuestos a declarar con decisión nuestra inquebrantable adhesión a Cristo, anteponiendo la fe a todo cálculo humano o interés.

Según la tradición, Juan es «el discípulo predilecto», que en el cuarto Evangelio coloca la cabeza sobre el pecho del Maestro durante la Última Cena (Cf. Juan 13, 21), se encuentra a los pies de la Cruz junto a la Madre de Jesús (Cf. Juan 19, 25) y, por último, es testigo tanto de la tumba vacía como de la misma presencia del Resucitado (Cf. Juan 20, 2; 21, 7). Sabemos que esta identificación hoy es discutida por los expertos, pues algunos de ellos ven en él al prototipo del discípulo de Jesús. Dejando que los exegetas aclaren la cuestión, nosotros nos contentamos con sacar una lección importante para nuestra vida: el Señor desea hacer de cada uno de nosotros un discípulo que vive una amistad personal con Él. Para realizar esto no es suficiente seguirle y escucharle exteriormente; es necesario también vivir con Él y como Él. Esto sólo es posible en el contexto de una relación de gran familiaridad, penetrada por el calor de una confianza total. Es lo que sucede entre amigos: por este motivo, Jesús dijo un día: «Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos… No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer». (Juan 15, 13. 15).

En los apócrifos «Hechos de Juan» el apóstol, no se le presenta como fundador de Iglesias, ni siquiera como guía de una comunidad constituida, sino como un itinerante continuo, un comunicador de la fe en el encuentro con «almas capaces de esperar y de ser salvadas» (18, 10; 23, 8). Le empuja el deseo paradójico de hacer ver lo invisible. De hecho, la Iglesia oriental le llama simplemente «el Teólogo», es decir, el que es capaz de hablar en términos accesibles de las cosas divinas, revelando un arcano acceso a Dios a través de la adhesión a Jesús.

El culto de Juan apóstol se afirmó a partir de la ciudad de Éfeso, donde según una antigua tradición, habría vivido durante un largo tiempo, muriendo en una edad extraordinariamente avanzada, bajo el emperador Trajano. En Éfeso, el emperador Justiniano, en el siglo VI, construyó en su honor una gran basílica, de la que todavía quedan imponentes ruinas. Precisamente en Oriente gozó y goza de gran veneración. En los iconos bizantinos se le representa como muy anciano, según la tradición murió bajo el emperador Trajano-- y en intensa contemplación, con la actitud de quien invita al silencio.

De hecho, sin un adecuado recogimiento no es posible acercarse al misterio supremo de Dios y a su revelación. Esto explica por qué, hace años, el patriarca ecuménico de Constantinopla, Atenágoras, a quien el Papa Pablo VI abrazó en un memorable encuentro, afirmó: «Juan se encuentra en el origen de nuestra más elevada espiritualidad. Como él, los "silenciosos" conocen ese misterioso intercambio de corazones, invocan la presencia de Juan y su corazón se enciende» (O. Clément, «Dialoghi con Atenagora», Torino 1972, p. 159). Que el Señor nos ayude a ponernos en la escuela de Juan para aprender la gran lección del amor de manera que nos sintamos amados por Cristo «hasta el final» (Juan 13, 1) y gastemos nuestra vida por Él.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]
Fotos: San Juan Apostol de la Parroquia San Antonio, al pie del Santisimo Cristo de la Luz.
San Juan Apostol, titular de nuestra Cofradia, antes de su ultima restauración.

viernes, 10 de diciembre de 2010

"Tu eres la Palabra hecha Vida por y para nosotros"- Inauguracion del Belen en nuestra sede.


Como todos los años se ha hecho el montaje del Belen en el hogar de Nuestra Señora Coronada.


Tras los fesejos solemenes en honor a Nuestra Madre Santisima en la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de Diciembre, se procedió a desmontar el altar de cultos y en su lugar se ha levantado el "Nacimiento".


Nuestro "Niñito" ya está armado y con una presentación especial.

Escenas como la Anunciación de la Virgen, Aparición del angel a los pastores y el viaje de los Santos Reyes Magos conforman el marco especial a nuestro Belen.


El lema que nos animará este año a celebrar esta festividad es: "Tu eres la Palabra hecha vida por y para nosotros"


En la foto aparece el Belen que montamos el año pasado, pronto colocaremos fotos del Belen Actual.