miércoles, 7 de octubre de 2009

Nuestra Señora del Rosario - Patrona del Perú


«En el lado que sigue del crucero se admira en aparato de capilla la que es en Lima el celestial lucero, la que en la devoción constante brilla, Aquella Virgen, que en piadoso esmero es Patrona y la octava maravilla; pues grandeza, primor y culto vario todo cede a la imagen del Rosario» (Casimiro Novajas, 1867).


Aunque el origen del Santo Rosario —también llamado Salterio de María— se remonta a los tiempos apostólicos, el Cielo reservó a Santo Domingo de Guzmán (1170-1221) la misión de propagar esta devoción. Consternado a causa de la herejía albigense y los pecados de sus contemporáneos, se internó tres días en un bosque, quedando en continua oración y penitencia. Entonces, la Santísima Virgen se apareció y le dijo:
—“¿Sabes, querido Domingo, de qué arma se ha servido la Santísima Trinidad para reformar el mundo?
—¡Oh Señora —respondió él— tú lo sabes mejor que yo; porque, después de Jesucristo, tu Hijo, tú fuiste el principal instrumento de nuestra salvación!
—Pues sabe —añadió la Virgen— que la principal pieza de la batalla ha sido el salterio angélico, que es el fundamento del Nuevo Testamento. Por ello, si quieres ganar para Dios esos corazones endurecidos, predica mi salterio”.


Consolado e inflamado de celo por la salvación de las almas, Domingo volvió al combate predicando incansablemente la devoción que la Señora del Rosario le enseñara, y por todas partes reconquistaba almas: los católicos tibios se enfervorizaban, los fervorosos se santificaban; las órdenes religiosas florecían; convertía a los herejes que, abjurando de sus errores, volvían a la Iglesia por millares; los pecadores se arrepentían y hacían penitencia; expulsaba a los demonios de los posesos; operaba milagros y curaciones.
La Batalla de Lepanto
En el siglo XVI el poderío otomano, instigado por el fundamentalismo islámico de la época, amenazaba invadir y dominar la Europa cristiana. En su loca carrera, los turcos ya habían conquistado Constantinopla y ocupado la isla de Chipre. Frente al inminente peligro el Papa de aquel tiempo, San Pío V, reunió con gran dificultad una escuadra gracias al apoyo del Rey de España, Felipe II, y de las Repúblicas de Venecia y Génova, del Reino de Nápoles, además de un contingente de los Estados Pontificios.
El 7 de octubre de 1571, en un combate desproporcionado, la escuadra católica enfrentó a la numerosísima flota musulmana, en el golfo de Lepanto. Luego de más de diez horas de encarnizada lucha, que hacía temer una derrota de imprevisibles consecuencias, ¡oh prodigio!, repentina e inexplicablemente, los turcos se batían en retirada con inmensas pérdidas.
Más tarde, los prisioneros musulmanes confesaron que una brillante y majestuosa Señora apareció en el cielo, amenazándolos e infundiéndoles tal temor, que se llenaron de pánico y comenzaron a huir. Esto ocurrió mientras la Cristiandad entera imploraba el auxilio de la Virgen del Rosario. En Roma, San Pío V había pedido a los fieles que redoblasen sus oraciones. En el preciso momento en que se decidía la batalla, el Pontífice tuvo una visión sobrenatural y conoció antes que ningún otro de la espectacular victoria.
En memoria de la estupenda intervención de María Santísima se introdujo en las Letanías Lauretanas la invocación Auxilio de los Cristianos y desde entonces se conmemora en ese día la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.
En un famoso cuadro que perpetúa la victoria de Lepanto, el Senado veneciano mandó grabar la siguiente inscripción: “Non virtus, non arma, non duces, sed Maria Rosarii victores nos fecit” — Ni las tropas, ni las armas, ni los comandantes, sino la Virgen María del Rosario fue quien nos dio la victoria.
La imagen más antigua del Perú
Según una constante tradición, la imagen de la Virgen del Rosario venerada en la Basílica de su nombre en Lima, vio surgir la ciudad fundada por Pizarro en el valle del río Rímac. Donada por el Emperador Carlos V, fue traída al Perú por los primeros conquistadores para que “los favoreciese en tan ardua empresa”. La imagen fue colocada inicialmente en la primitiva pila bautismal de Santo Domingo donde los “primeros creyentes idólatras fueron reducidos”.
Se trata de una estupenda talla en madera policromada de 170 cm., atribuida a Roque de Balduque. En su rostro parecen conjugarse la majestad de Reina y la dulzura de Madre. El Niño, a quien sostiene en el brazo izquierdo es también obra perfecta y así el manto, que desde la cabeza baja sobre sus hombros, como los pliegues de su túnica y la finura de sus manos, revelando la destreza del artista que la esculpió.
Según aseveran los cronistas, la “forma visible” que tomó la Virgen —llamada del Triunfo o Sunturhuasi— cuando se apareció en el Cusco, durante el terrible cerco de Manco Inca, a miles de indios guerreros que dejó estupefactos, coincidía con la imagen del Rosario venerada en el convento de Lima.
De cómo se comunicaba con nuestros santos
Es digno de resaltar los coloquios sobrenaturales que esta sagrada imagen tuvo con los santos que vivieron en la Lima virreinal. Entre ellos se destacan los que así nos narra Santa Rosa: “Que no hablaba la imagen dando voces, ni usando de particular idioma, ni con movimiento de los labios; que este admirable modo de hablar se obraba por oculta simpatía y que daba a entender todo lo que quería decir sólo con el modo con que despedía lucientes rayos de la frente apacible y serena; y que estas eran para su espíritu unas señas tan distintas, tan claras, tan diestramente formadas, que la significaban todo lo que esperaba entender con más certeza que pudiera el más retórico, más fecundo y elocuente, si al oído respondiera a lo que ella preguntaba... ”
De su constante patrocinio sobre Lima y el reino
Muchos otros milagros se le atribuyen. En 1605, cierto día, Lima vio cruzar por sus calles a un grupo de hombres vestidos de andrajos, tostados por el sol, con la barba crecida y los cabellos desgreñados. Eran náufragos de un navío que los había abandonado en las islas Galápagos. Dos años permanecieron allí, en medio de grandes penalidades y casi sin esperanza de socorro, hasta que tuvo pena de ellos la Virgen del Rosario, auxiliándolos el mismo día de su fiesta. En agradecimiento y en cumplimiento de su promesa, iban a postrarse a los pies de su soberana.
Pero más que los favores particulares, acredita su patrocinio el constante recurso de la ciudad ante las calamidades públicas. En octubre de 1643, Don Pedro de Toledo y Leyva, Marqués de Mancera, Virrey del Perú, ungió a la Virgen del Rosario como Patrona y Protectora de los Reinos del Perú. En abril de 1671, era sacada en procesión, rindiéndole gracias por la victoria obtenida en Panamá contra los ingleses y se vio al Virrey, Conde de Lemos, conducir en sus hombros la santa imagen. En octubre de 1687, el vecindario de Lima acudió a implorar su protección, atemorizado por los temblores que conmovían la ciudad.
Más notable fue la intervención que tuvo en 1746. El viernes 28 de octubre, un formidable terremoto asoló la ciudad y el mar sepultó bajo sus olas al puerto del Callao. Tan pronto como se pudo, la venerada imagen fue conducida a una tienda en plena Plaza Mayor, donde se elevaron plegarias, a fin de que pusiese remedio a tantos males y la Virgen no desoyó a sus hijos.
A comienzos del siglo XIX se hicieron solemnes rogativas por la liberación de Fernando VII y la expulsión del invasor napoleónico. Duraron estos cultos del 16 de octubre de 1807 al 24 del mismo mes, y fue inmenso el concurso de gente que la acompañó en su triunfo, tanto a la salida de la imagen como a su vuelta de la catedral.
Su imprescindible auxilio en la hora presente
No podía faltar a imagen tan querida la apoteosis de la coronación canónica. El 2 de octubre de 1927, el egregio Arzobispo de Lima, Mons. Emilio Lissón y Chávez, ciñó sobre la Virgen y el Niño artísticas coronas. La presencia del Presidente Leguía, su Gabinete y la de todos los Obispos del Perú, dieron realce a la fiesta, convirtiéndola en un solemne tributo de la Iglesia y de la Patria a la Reina del Cielo.
Desde entonces, el culto a la Santísima Virgen del Rosario ha sufrido los altibajos de una Fe en crisis. No obstante, ¿cómo no pensar que la Virgen, compadeciéndose una vez más de nuestro pueblo, apartó del país el flagelo del terrorismo a raíz de una verdadera resurrección del rezo del Santo Rosario? Seamos hijos agradecidos y perseveremos en su devoción, porque el Perú hoy más que nunca necesita del auxilio de su gloriosa Patrona.

fuente: http://www.fatima.org.pe/seccion-2.html#tema1
Obras consultadas.-
Alfonso J. Rospigliosi, Recopilación de Hechos Históricos de la Archicofradía de Nuestra Señora del Rosario de Españoles, Lima, 1945.
P. Rubén Vargas Ugarte S.J., Historia del Culto de María en Iberoamérica y de sus imágenes y santuarios más celebrados, Madrid, 1956.

domingo, 4 de octubre de 2009

Glorioso Triduo en Honor a Nuestra Madre Querida Nuestra Señora de la Nube


La Cofradia del Señor de los Milagros y Nuestra Señora de la Nube invitan:

Triduo Solemne

del 5 al 7 de Octubre

9:00 pm Rezo del Triduo


8 de octubre

7:00 am Misa de Aurora- Monasterio Santa Rosa

12:00 pm Misa Solemne de Fiesta- Santuario Arquidiocesano Templo de San Agustin

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Inicio del Mes Morado 2009


Finalizando el mes de nuestra Madre Dolorosa- Setiembre, y dando inicio al mes de su Hijo el Señor de los Milagros, tendremos una celebracion especial.


La Cofradía del Señor de los Milagros y Nuestra Señora de la Nube

tienen el agrado de invitar a los cultos en honor a nuestro Señor en el comienzo del mes Morado 2009


30 de Setiembre--09:00 pm Bajada de las Sagradas imágenes de sus camarines

09:30 pmVigilia de Oración

12:00am Repique de Campanas


01 de Octubre--05:30 am Concentración en el atrio del Santuario del Señor de los Milagros-Templo de San Agustín

06:00am Salida Procesional del Señor de los Milagros del Santuario.

Inicio del Mes Morado en el Santuario de las Nazarenas Lima 2009


Inicio de los Cultos al Señor de los Milagros 2009 en Lima

MARTES 30 de Setiembre

a horas 07.00 p.m. en el Santuario de Las Nazarenas, con una MISA-VIGILIA DE ORACION, como una expresión tradicional de recibir el MES MORADO.


RECORRIDOS PROCESIONALES
del 3 y 4 de OCTUBRE

El SABADO 3 de OCTUBRE a HORAS 12.00 m.
Se efectuará el traslado procesional de la venerada imagen del Señor de los Milagros de Nazarenas, del interior de su Monasterio a la Basílica Catedral de Lima, con el siguiente recorrido: av. Tacna de Norte a Sur (pista derecha), luego dobla a la derecha a la av. Emancipación 5ta.cuadra, desplazándose una cuadra para doblar al Jirón Chancay cuadras 5ta. y 4ta. llegando a la puerta principal de la HSMN donde recibirá el homenaje institucional.

Al término de la ceremonia continuará por el Jirón Chancay hasta la 3era.cuadra, para luego voltear al Jirón Callao cuadras 5ta., 4ta., 3era., 2da. y 1era. para doblar a la izquierda al Jirón de la Unión para recibir el homenaje del Club de La Unión. Retrocede y continua por el Jirón de la Unión doblando a la izquierda al Jirón Huallaga 1era.cuadra y dobla a la izquierda al Jirón Carabaya, deteniéndose en la puerta principal de la CATEDRAL de LIMA para ingresar por ella, donde pernoctara hasta el día siguiente.


DOMINGO 4 de OCTUBRE a HORAS 11.00 a.m.
Luego de la Santa Misa por la Nación a ser celebrada por el Eminentísimo Señor Cardenal Juan Luís Cipriani Thorne-Arzobispo de Lima y Primado del Perú, las Sagradas Andas del Señor saldrán de la Catedral por la puerta principal (Plaza Mayor), luego dobla a la izquierda al Jirón Carabaya, dobla a la izquierda al Jirón Huallaga 2da.cuadra, luego dobla a la derecha prosiguiendo por la 4ta. Y 5ta.cuadra del Jirón Lampa, volteando por el Jirón Antonio Miro Quesada por la 2da. y 1era. cuadra respectivamente, dobla a la izquierda al Jirón de la Unión hacia la Iglesia de la Merced, regresa prosiguiendo por la 1era.,2da.,3era.,4ta. Y 5ta. cuadra del Jirón Huancavelica respectivamente hasta ingresar al Santuario de Las Nazarenas, donde pernoctara hasta el día 18 de octubre

lunes, 28 de septiembre de 2009

Cuando las lagrimas caen...Gracias Monseñor Luis por su labor....

ARZOBISPO EMÉRITO DE AREQUIPA FUE LLAMADO A LA CASA DEL PADRE
* Monseñor Luis Sánchez – Moreno Lira falleció esta mañana en Lima
Con la esperanza de la gozosa Resurrección, la Conferencia Episcopal Peruana, comunica a todo el Pueblo de Dios, sobre la partida a la Casa del Padre de Monseñor Luis Sánchez Moreno Lira, Arzobispo Emérito de Arequipa, que falleció esta mañana, en Lima, tras una penosa enfermedad. Pedimos a todos los fieles elevar sus oraciones a Dios por el descanso eterno de su alma y darle gracias por el don de su vida, así como por su generosa labor a favor de la Iglesia en el Perú.
Sus restos son velados en la Calle Nicolás de Rivera 125, en San Isidro. Mañana, a las 10:30 de la mañana, el féretro con los restos del Arzobispo partirá mañana hacia Cañete, donde se celebrará el Funeral el miércoles 30 de setiembre a las 11:00 de la mañana, en el Santuario de Nuestra Señora Madre del Amor Hermoso. El entierro será en la Cripta de dicho Santuario, a la espera de ser llevado a la nueva sede del Santuario de Chapi en Arequipa.
Monseñor Luis Sánchez-Moreno Lira nació en Arequipa, el 12 de noviembre de 1925. Cursó estudios en los colegios La Salle de Arequipa y Lima. Luego, estudió en la Universidad San Agustín de Arequipa. Ingresó al Opus Dei, en España, el 8 de diciembre de 1950. Fue ordenado sacerdote, en Madrid, en 1957. Al retornar a Lima, se dedicó plenamente a la labor sacerdotal, en una tarea básica de predicación y dirección espiritual. Fue designado Obispo Auxiliar de Chiclayo, el 30 de abril de 1961.
El 26 de abril de 1968, fue nombrado Obispo de la Prelatura de Yauyos, tomando posesión de su nuevo cargo el 26 de mayo del mismo año. Después de 28 años de activa labor pastoral desplegada por Mons. Luis Sánchez-Moreno Lira, fue designado por el Papa Juan Pablo II como Arzobispo de Arequipa, por sus méritos, virtudes y cualidades. Tomó posesión de ese cargo el 27 de abril de 1996.
Acogido por los fieles arequipeños, tuvo mucha cercanía con el pueblo de su Arquidiócesis, visitando las distintas iglesias de las ciudades de esa zona, promoviendo particularmente las devociones marianas, y acudiendo frecuentemente al Santuario de Nuestra Señora de Chapi.
Jubileo 2000..."Abre tu corazón a Cristo"

Con motivo de las celebraciones jubilares por los 2000 años del nacimiento del Señor, hizo traer las imagenes: replica y original de Nuestra Señora de Chapi hasta la ciudad blanca para que recorriesen cada parroquia y templo. Celebrando la eucaristia de fin de Año el 8 de Diciembre de 2000 en el Estadio de la UNSA, despidiendo a la Mamita.



Ademas hizo la Novena a Nuestra Señora de la Candelaria de Cayma.
Renunció a su cargo al cumplir los 75 años, conforme a las normas del derecho canónico, la misma que fue aceptada varios años más tarde.
Dejó el cargo en enero de 2004, después de ser despedido por el clero arquidiocesano, autoridades, instituciones civiles, comunidades religiosas, movimientos laicales y fieles en general, con una Misa de Acción de Gracias en la Basílica Catedral de la Ciudad Blanca

El Arzobispo Emérito será recordado por la entrega a su servicio pastoral, en la que destacan obras como la formación permanente a los sacerdotes diocesanos, el servicio de asistencia a los sacerdotes enfermos. Asimismo, propició la construcción de oratorios, y la reconstrucción de la Catedral de Arequipa, así como los templos y capillas que sufrieron daños a consecuencia del terremoto de 2001.
El 25 de junio de 2009, recibió la Medalla de Honor del Congreso de la República, en el grado de Comendador, por su fecunda labor pastoral en Chiclayo, Cañete y Arequipa. También, fue declarado Hijo Predilecto por el Concejo Provincial de Arequipa; y recibió el Doctorado Honoris Causa de las Universidades de San Agustín y Santa María de Arequipa.
Mons. Sánchez-Moreno es reconocido por la entrega a su servicio pastoral, en la que destacan obras como la reestructuración de Cáritas Diocesana, la implementación de formación permanente a los sacerdotes diocesanos, el servicio de asistencia a los sacerdotes enfermos a través del impulso del Instituto Arquidiócesano de Sostenimiento del Clero (IASCA), y la celebración del Jubileo del año 2000. Asimismo, Mons. Sánchez-Moreno propició la remodelación integral del Seminario San Jerónimo, construcción de oratorios, y la reconstrucción de la Catedral arequipeña, templos y capillas que sufrieron daños a consecuencia del terremoto de junio de 2001, entre otras iniciativas pastorales.